miércoles, 7 de noviembre de 2007

Diario del salon del manga 1ªparte

Si, soy una superviviente del salón de manga de Barcelona, yo lo vi con mis propios ojos, estaba allí, y lo vi todo, no lo pude evitar.

Todo empezo un miércoles 31 de octubre del año 2007.

Embarcamos en un tren TALGO con dirección a Barcelona, toda una aventura si tenemos en cuenta el número creciente de socavones que aparecen por allí a diestro y siniestro en cuanto te despistas debido a las obras del AVE, por eso, no nos sorprende cuando el revisor nos informa de que la última parada es Tarragona y el resto del trayecto será en bus.
Los nervios no nos dejan dormir, (bueno y el ruido de los chicos de la habitación de al lado tampoco, menuda fiesta que se están montando), pero al final el sueño nos vence, hasta que el revisor, con “mucho cariño y dulce voz” nos anima a salir de nuestros sueños y coger las maletas. Nos surgen ahora las dudas; ¿y ahora donde se coge el bus?, ¿a la vuelta habrá que hacer lo mismo?, ¿Cómo vamos a entrar todos en un autobús?, bueno y la pregunta del millón ¿me acordare de cómo llegar al hostal?.
Después de entrar en el primer autobús en el que ponía Bilbao-Barcelona, y hora y media de trayecto, llegamos a la estación de Sans, los ojos me hacen chibiritas, ¿será la emoción o será el sueño?, no lo sé, lo único que ocupa ahora mi mente y la de mi amiga que me mira con cara de interrogación, es como llegar al hostal. Y de pronto, un golpe de suerte, ¿puede ser cierto lo que ven mis ojos?, resulta que los chicos de la habitación de al lado en el tren, son mis compañeros de habitación del año pasado y van al mismo hostal.
Tras un agradable paseo en metro, y el descubrimiento de que hay escaleras mecánicas para bajar y no para subir llegamos al hostal, dejamos los trastos e iniciamos la puesta a punto para irnos a la Farga, no sin encontrarnos con un nuevo reto; ¿Cómo sacar dinero sin pagar comisión?, se rumoreaba que por el lugar había una BBK cerca de la plaza Cataluña, y mira que dimos vueltas, pero nada, no hubo manera y sobre nosotros cayó la maldición de la comisión. Después de esta pequeña aventura de la que salimos malparados, volvimos al metro, y llegamos por fin a nuestro destino; el salón del manga, Cámara de fotos en mano dispuestos a arrasar con todos los Stans que se nos pusieran a tiro.
Siete horas mas tarde con las bolsas llenas y los bolsillos vacíos, volvíamos al hostal reventados, con los pies desgastados hasta el tobillo y sin batería en la cámara de fotos.
Os pongo unas fotillos para que disfrutéis del panorama.


Estos son mis compañeros de aventuras, durante la cena del primer dia






Continuará…
Y en el próximo capitulo, el salón desde dentro, sangre, tripas, destrucción, y horas de cola para conseguir comida.

Un saludillo para Nabe, Arthas, Genma, Antonio y Ruth.

Rakel

1 comentarios:

El del mordisco en el brazo dijo...

Queremos saber más de las aventuras y desventuras del club del Tupperware. ^_^